15 Apr 2019

Branding means business

How to create the perfect connection between businesses and consumers. 

Almudena Clemente, Head of Strategy, Madrid

¿Qué se entiende hoy por gestión empresarial? ¿Qué conocimientos y capacidades necesita hoy un buen empresario? Imaginemos al CEO de una empresa, aquél que determina la visión de la compañía, sin importar el sector o el tamaño de la misma. ¿Qué disciplinas debe conocer? ¿Marketing y gestión comercial?, ¿Producción?, ¿Contabilidad y finanzas?, ¿Gestión del talento? Por supuesto, idealmente debe saber de todo. Son muchos los MBAs que ofrecen una visión completa de las diferentes dimensiones de conocimiento que impactan en la gestión de una compañía. Y sin embargo, pocas veces se incluye la gestión de marca dentro de los conocimientos básicos del buen empresario.

Paradójicamente, el empresario de hoy más que nunca necesita el branding para facilitar una gestión eficiente y coherente de su empresa, tanto en el corto como en el largo plazo.

"El branding es la disciplina profesional que crea y gestiona marcas alineando los objetivos empresariales con las necesidades y oportunidades del mercado, creando la conexión perfecta entre lo que la empresa ofrece y lo que los consumidores necesitan, manteniéndola en el tiempo y convirtiéndola en una ventaja competitiva sostenible."


Esta conexión se alcanza construyendo una personalidad de marca que aporte humanidad a la empresa y triangulando su realidad y ambición, con la de su competencia y con las necesidades actuales y futuras de sus consumidores y generar así una propuesta de valor estratégicamente creíble, diferencial y relevante. La identidad visual y verbal se encargará de trasladar esa personalidad para que la marca adquiera la capacidad de relacionarse e interactuar con sus audiencias. Y una gestión proactiva y constante de la marca protegerá y liderará el progreso de toda la compañía a largo plazo, mediante conexiones profundas y duraderas con ellas.

Porque al final, lo que todo buen empresario busca es la sostenibilidad de su compañía a largo plazo, y eso solo se genera a través de unos ingresos sostenidos en el tiempo. Unos ingresos que proceden de un consumidor más exigente que nunca,  y que más allá de la calidad o el precio busca vivir una experiencia y confiar en una marca que respalde lo que compra y de la que pueda sentirse parte, orgulloso, fiel.

El branding tiene esa capacidad de establecer y fortalecer los vínculos entre empresa y consumidor a través de una serie de recursos que pueden y deben ser gestionados de forma holística y desde los más altos cargos de la compañía. Más aún, con el poder que el consumidor ha adquirido, junto con una nueva realidad cada vez más global, competitiva, fragmentada y compleja, el branding se convierte en una condición sine qua non para la viabilidad de las empresas.

Hoy la gestión profesional y eficiente de la marca no va de la mano de la gestión empresarial, sino que es equivalente a ella. La realidad actual global, fragmentada, competitiva y compleja, provoca que sin branding, el business no sea posible. Que el business no se entienda sin el branding. Que el business sea sinónimo de branding y que el branding, lo sea de business.